sábado, 9 de febrero de 2013

1001 Seguiré volviendo

Mucho me he olvidado de lo que me acechaba y ahora pago vaga las consecuencias. Esas decisiones que te observan desde la almohada y te arrebatan cualquier resquicio de justo razonamiento. Quitándote hasta el descanso. Robándote la razón.


Es jodido, realmente lo es. Pero en igual magnitud es real, palpable e inevitable. El justo y desequilibrado reparto, la ironía de lo normal  o lo equitativo. La burla insidiosa de la vida. La pericia de los peores desenlaces.


Y ante verdades decoradas en oro y plata los asaltos de la realidad y las mejillas que se niegan a esperar el golpe de la jerarquía y el lívido peso de una sana sonrisa.


Sonríe, sí, no dejes de hacerlo porque después de eso vendrán los golpes ajustados. Los que están esparciados en la vida como un puñado de chinos en el asfalto. Y ante todo, seigue sonriéndo porque ocurrían dos cosas:

- Volverán a golpearte aún con más saña y...
- Te dará igual...

... porque eres un Ave Fénix que resurge más fuerte antes el fuego más fiero. Más estable después del gran empujón. Porque eres así: fuerte, resistente, amante, sensible y feliz.

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